La tormenta destruyó su taller comunitario y necesitan ayuda para terminar los pedidos

Los vecinos del barrio La Pradera que trabajan en el comedor Ángel Guardián se habían comprometido a entregar una serie de muebles y objetos hechos con madera de pallets, pero la lluvia los dejó en una situación apremiante.

El temporal que afectó el oeste del Conurbano bonaerense durante la madrugada de este viernes dejó en una situación calamitosa a un comedor comunitario de Merlo donde un grupo de vecinos se había propuesto construir muebles y objetos con madera de pallets.

“Si bien de la parte del comedor solamente rompió una parte del techo, lo que es la carpa donde estaban trabajando los chicos, y el trabajo que teníamos para entregar, la tormenta nos rompió todo”, confirmó Héctor González, uno de los encargados del comedor Ángel Guardián, en el barrio La Pradera, .

González, que arrancó el comedor hace seis años con su mujer, Eva Rojas, explicó que los casi 100 chicos y 35 adultos que suelen asistir no pudieron hacerlo este viernes porque el terreno está inundado, la carpa que funcionaba como techo se voló y la instalación eléctrica quedó empapada.

“La tormenta cortó la luz y hay una parte de la carpa que quedó apoyada como quien dice en los cables de alta tensión. Tenemos miedo de que estén los chicos. Si bien hasta ahora no hay peligro, por las dudas no queremos arriesgar tampoco”, explicó el hombre.

Mientras tanto, los adultos de la comunidad se ven en la tarea de rescatar los pallets, las herramientas y los muebles casi terminados para comprobar si hay algo que haya sobrevivido al agua. González y Rojas pidieron ayuda para reponer desde clavos y barreta hasta una amoladora.

“Este fin de semana teníamos que entregar un par de reposeras y otras cosas que teníamos encargadas. Las bandejas para el desayuno del Día de la Madre también habían salido”, comentó González sobre los pedidos pendiente que seis hombres y un puñado de adolescentes se habían dispuesto a completar.

“Si no pasaba esto igualmente tampoco podíamos entregar por el tema del agua, porque no podíamos salir”, se sinceró el hombre, porque “siempre” que llueve se inunda el terreno, que se encuentra “a 20 centímetros” de la traza de una autopista que conectará el Camino de la Ribera con La Plata.

“Está todo muy inundado. Lo que tiene es que la parte del comedor es como una olla: todo el agua que desemboca del barrio viene para el lado del comedor. Y más ahora que están los terraplenes de la autopista”, describió González, que anticipó que “el otro día vinieron a hacer una traza en la autopista y dicen que es el conducto para que corra el agua”.

Mientras avanza la obra, que ya lleva 10 años en proceso, González y los demás vecinos de La Pradera intentarán rescatar su trabajo del agua y del caos. “Encima quedó todo enroscado con la lona, se desparramó todo, voló todo para todos lados, hay que ver bien qué quedó. Por ahí hay cosas que las podemos arreglar”, contó.

Gracias por calificar! Ahora puedes decirle al mundo como se siente a traves de los medios sociales.
Lo que acabo de ver es..
  • Raro
  • Asqueroso
  • Divertido
  • Interesante
  • Emotivo
  • Increible

Deja Tu Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*